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miércoles, 9 de marzo de 2016

Trufas de chocolate negro con crema de coco… la caballería al rescate

Las trufas de chocolate cubiertas de cacao en polvo tienen su origen en Bélgica y deben su nombre a su parecido con las trufas (hongos) que crecen debajo de la tierra en regiones de Francia e Italia, las cuales, son desenterradas por cerdos y perros entrenados especialmente para eso.
Siguiendo el programa “Reinicia tu metabolismo, comiendo para una vida mejor” de la Dra. Maru (www.maxvitae.com) y luego de hacer para ella y su programa el recetario de la primera fase, descubrí (seguramente pensarás que tarde, jaja) que me gustaba la crema de coco y que, además, en muchos casos, es el sustituto más saludable que existe para a crema de leche; no sólo por el problema que sufren muchas personas al ser intolerantes a la lactosa, sino que agrega un gran valor nutricional a tus comidas por ser rica en sales minerales, ácido fólico, calcio, magnesio, potasio y vitamina B, entre otras. Se pensó durante mucho tiempo que su grasa era dañina, pero estudios recientes demostraron que sus grasas son más bien de excelente calidad y que su consumo nos ayuda a combatir enfermedades cardiovasculares.
Ahora dile a una chocohólica como yo que, además de los beneficios ya conocidos del chocolate negro, comer trufas con crema de coco son la medicina de última generación que necesitas, convirtiéndolas en la caballería que necesitamos para rescatarnos de caer en viejos hábitos cuando la necesidad de algo dulce apremia para acompañar un café o el té de la tarde.

Ingredientes
120gr de crema de coco (no leche de coco)
300gr de chocolate negro al 60%
1 cucharadita de café instantáneo
1 cucharadita de vainilla líquida
1 cucharada de aceite de coco
1 1/16 cucharadita de sal marina
2 cucharadas de cacao en polvo, 4 cucharadas de coco rallado o cualquier tipo de fruto seco tostado y triturado (almendras, maní, avellanas o el que más te guste)
Preparación
Pica en trocitos pequeños el chocolate, colócalo sobre un tazón pyrex, agrega el resto de los ingredientes y ponlos sobre una olla con unos 3 dedos de agua caliente a baño maría sobre un fuego bajo. Es importante que el fondo del tazón que contiene el chocolate no toque directamente el agua, para asegurarnos de no quemar el chocolate mientras lo derretimos y calentamos toda la preparación. Mientras se derrite el chocolate ve mezclando suavemente para que se incorporen bien todos los ingredientes; una vez derretido, retíralo del fuego y deja que se enfríe a temperatura ambiente, luego cubre el tazón con papel film (envoplast) y refrigera la mezcla por lo menos 2 ó 3 horas en la nevera para que endurezca.
Para hacer las trufas, coloca sobre un platico hondo el cacao en polvo, el coco o los frutos secos molidos, retira la mezcla de la nevera y con la ayuda de una cuchara de sopa (yo uso una de esas que sirven para colocar las mezclas de galletas o para hacer bolitas de helado pequeña) o una para sacar bolitas de melón, toma porciones del chocolate medianas y ruédalas entre tus manos para formar una bola lo más redonda posible e inmediatamente ruédala por el cacao en polvo, el coco rallado o los frutos secos que hayas elegido, hasta cubrir toda la superficie. Traspasa las trufas ya listas a un envase hermético y refrigéralas. Retira tus trufas de la nevera unos 10 minutos antes de servirlas para que pierdan el frío. Si te parecen que aún están un poco duras, no te angusties, esta mezcla suele ablandarse muy rápido y de seguro mientras sirves el café o el té para acompañarlas ya estarán más suaves. Una vez en la boca se funden muy rápidamente.

Rinde 18-20 trufas

martes, 17 de abril de 2012

Baba Ghannouj… una fuerte contrincante del Hummus



De todas las cremas (dips) de la comida árabe y del medio oriente, para mí esta es una de las más deliciosas, hecha a partir de berenjenas asadas en la hornilla las cuales le aportan un sabor dulce y ahumado, mezcladas con tahine, ajo, aceite de oliva y en muchos de los países árabes donde la hacen, acostumbran incluso a servirla con semillas y el zumo de una granada por encima. En mi mesa nunca falta a la hora de servir unos tentempiés sanos y sabrosos junto con unos triangulitos tostados de pita árabe integral. Puedes untar con ella un sándwich de roast beef o una hamburguesa para darle un toque diferente o complementar una cena tradicional con tabule y kibbe para velada temática del medio oriente. La creencia popular de estos países dice que esta crema es dulce y seductora a tal punto que es difícil resistirse a dejar de comerla y que las mujeres que la consumen regularmente adquieren las mismas características de dulzura y seducción. No sé hasta qué punto esto será del todo cierto lo que sí puedo asegurarte es que no podrás dejar de comerla.
Ingredientes
2 berenjenas medianas
1 diente de ajo
1 cucharadita de tahine (pasta de ajonjolí árabe)
1 cucharadita de zumo de limón
1 cucharadita de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Comino en polvo al gusto (opcional)

Preparación
Lava tus berenjenas y colócalas directamente sobre el fuego en la hornilla de la cocina, sin retirarles la piel. Ásalas hasta que estén bien negritas y luego déjalas reposar unos 10 minutos. Con mucho cuidado retira toda la piel de las mismas, corta el tallo y coloca la pulpa en el procesador de alimentos junto con el resto de los ingredientes. Procesa tu crema hasta obtener una consistencia sedosa pero con algo de textura, trasvásala a un contenedor y refrigérala bien tapadita hasta que la vayas a usar. Al momento de servirla, puedes agregar aceite de oliva por encima de tu crema y espolvorearla con páprika.
Rinde 2 tazas

viernes, 16 de marzo de 2012

Bruschettas integrales de queso de cabra… ¿qué puede ser más rico que pan, queso, ajo y tomate?



Para mí lo máximo, casi no puedo vivir sin estos alimentos a mano, un bocadillo a media mañana, acompañar una sopita o una ensalada, definitivamente es uno de mis pecados. Pero puedes buscar alternativas para el pan blanco sustituyéndolo por pan integral, tortillas de trigo integral o casabe, un poco menos dañino para aquellos que como yo somos gorditos o para los que deben restringir el tipo de carbohidratos que consumen por razones médicas como la diabetes. Si no te has acostumbrado aún al sabor del pan integral, esta es una combinación que te ayudará. Con el tiempo, incluso podrá pasarte como a muchos que terminan por cambiarlo totalmente porque tiene mucho más sabor y textura que cualquier pan blanco pre-empacado de calidad media que consigas en el mercado. Puedes usar la hierba aromática que más te guste, puede ser fresca o deshidratada y también puedes sustituirla por un queso de cabra que ya la contenga. Lo que si debes tomar en cuenta es que, además de saber muy bien, un plato que luzca apetitoso por contraste de colores siempre será más agradable visualmente sin tener que llegar a los extremos de la alta cocina y eso, amigos míos, es lo que yo llamo la buena vida.
Ingredientes
2 rebanadas de pan integral
4 tomates cherry
8 cucharaditas de queso de cabra aproximadamente, puedes poner la cantidad que gustes
Orégano fresco
1 diente de ajo sin piel
Sal y pimienta
Aceite de oliva

Preparación
Pica los tomates al medio y luego rebana cada mitad en cuatro diagonalmente o como te sea más fácil. Tuesta tus rebanadas de pan y al salir del horno frota ligeramente por una de sus caras un diente de ajo, pica tus tostadas en cuatro bastones cada una. Con la ayuda de una espátula y una cucharilla coloca cada porción de queso sobre cada pancito, luego las rebanadas de medio tomate, un chorrito de aceite de oliva, sal, pimienta y las hojitas de orégano. Sírvelas como acompañante o como unos deliciosos abrebocas en cualquier reunión.
Rinde 8 bastoncitos, 2 porciones

viernes, 9 de diciembre de 2011

Tortilla de Bacalao… un magnífico sustituto de la Tortilla Española en cualquier celebración



Si hay un platillo que repito a menudo en casa para servir como pasapalos en cualquier celebración, esa es la Tortilla Española de papas, pero en estos tiempos modernos en los que nos cuidamos más y somos más selectivos a la hora de comer, donde procuramos nivelar las comidas llenas de carbohidratos sustituyéndolos por platillos low carb (bajos en carbohidratos) es precisamente en las fiestas donde encontramos mayor problema a la hora de servir aperitivos que sigan estas características y que sean espectaculares a la vista y el gusto. Después de probar con distintas combinaciones de sabores, la tortilla de bacalao rica en proteínas y muy baja en carbohidratos se ha ganado su puesto como el mejor sustituto a la tortilla española. Y aunque el bacalao no es un pescado popular en Venezuela y por lo tanto considerado como costoso, no lo es más que un salmón ahumado o un buen Jamón Serrano, típico de muchos de los platillos que se sirven de abrebocas un casi todas las fiestas o reuniones celebradas en muchas casas. Además los cortes de bacalao empleados para esta tortilla son los más baratos ya que solo utilizamos las piezas que anteceden la cola y que no sirven para ser servidas enteras como filetes o postas que salen de los lomos de este pescado. Por último un dato no menos importante a la hora de preparar cualquier plato de bacalao si te gusta, es desalar todas las piezas que compres apenas llegas a casa y luego congelarlas listas para usar, así podrás disfrutar de él cuando quieras sin necesidad de pasar por la penosa labor de hacerlo de 2 a 3 días antes del momento de preparación de la receta.

Ingredientes
2 trozos de bacalao delgados cercanos a la cola previamente desalados (1 ¾ a 2 tazas de bacalao desmenuzado)
1 cebolla grande cortada en juliana
1 taza de pimentones asados cortados en tiritas y bien escurridos
1 diente de ajo triturado
¼ taza de perejil liso picadito
5 huevos grandes ligeramente batidos con un tenedor
Sal y pimienta al gusto
2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación
Coloca en una cacerolita tus piezas de bacalao y cúbrelas con agua fría, llévalas al fuego cocínalas por un lapso de 10 minutos, transcurrido el tiempo, cuela el pescado y déjalo enfriar ligeramente para luego con mucho cuidado desmenuzar las piezas en trozos medianos retirando toda la piel y las espinas. Resérvalo. 

Calienta a fuego medio en un sartén mediano de 24 a 25 cm de diámetro el aceite de oliva, agrega las cebollas en juliana y saltéalas por unos 8 minutos hasta que estén transparentes, ahora agrega las lascas de bacalao junto con el ajo triturado y sigue cocinando unos 5 a 8 minutos más, por último agrega el pimentón asado y termina de cocinar tu preparación hasta que quede bien sequita sin ningún tipo de líquido de cocción que te impidan en el futuro que tu tortilla no cuaje por exceso de humedad. Traspasa la preparación a un tazón grande (reserva la sartén tibia sobre fuego bajo, no la laves) y mézclala con el perejil, corrige la sal si te hace falta, según cuanto hayas desalado tu bacalao, y condimenta con pimienta. Por último agrega los huevos batidos y mezcla muy bien hasta que esté todo incorporado.

Engrasa un poquito el sartén de nuevo y regresa esta mezcla, cocina tu tortilla hasta que este apenas dorada por abajo y que se haya cocido al 50%, voltéala para cocerla por el otro lado. Para darle la vuelta a la tortilla los españoles usan un plato de la vajilla diaria de la casa, verás que esa técnica no es tan difícil de realizar y te ahorra el dinero de comprar un sartén doble. Te explico: usando una espátula recorre todo el borde de la tortilla para asegurarte que no esté pegada al sartén, tomas el plato y cubres tu tortilla y con mucho cuidado le das la vuelta para que esta caiga sobre el plato, una vez allí sólo tienes que deslizarla nuevamente al sartén, empujar los bordes hacia adentro para que queden redondeados y terminar de cocerla por esa cara. Una vez lista deslízala con la ayuda de la espátula a un plato limpio de servicio y deja que repose por lo menos unos 15 a 20 minutos antes de cortarla y servirla. 

En casa normalmente la servimos a temperatura ambiente la cual también hace más fácil el proceso de cortarla en bocadillos. Espero que la disfrutes tanto como nosotros y si te quedan algunos bocadillos para el día siguiente, podrás acompañarlos con una ensalada para una comida rápida y ligera. Felices fiestas.

Rinde de 6 a 8 porciones

jueves, 27 de octubre de 2011

Un tabule sin gluten



Como un tabule sería la mejor descripción que te puedo dar de esta ensaladita, pero a diferencia del original que lleva trigo, esta variante lo sustituye por  lentejas manteniendo intactos en la receta, el tomate, la cebolla, el perejil y la hierbabuena  como ingredientes. Es el acompañante ideal de una comida para llevar junto a un wrap de roast beef y una ensalada a la que, al agregarle un poco de atún enlatado, acompañada de unas tostadas de pan árabe integral con hummus de garbanzos, se vuelve una comida completa refrescante en estos días de calor intenso. Al no contener trigo su contenido de gluten es bajo, lo que lo hace una buena elección en cuanto a las alergias, y sus calorías reducidas lo transforman en un excelente aliado a la hora de cuidar nuestro peso.
Ingredientes
1 taza de lentejas precocidas
1 taza de tomate en cuadritos
1 taza de perejil liso picadito
1 cucharada de hierbabuena picadita
¼ taza de cebolla finamente picada
2 cucharaditas de zumo de limón
4 cucharaditas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Utiliza la receta de caraotas precocidas para cocer tus lentejas. Coloca la cebolla ya picada en un colador sobre un tazón con un poco de sal y déjala reposar una hora para suelte líquido y quitarle un poco el picor. Al cabo de ese lapso lávala para eliminar los residuos de sal. En un tazón grande coloca todos los ingredientes, sazona con sal, pimienta, mezcla bien tu ensalada y refrigérala hasta el momento de servirla.
Puedes omitir la hierbabuena si no te gusta o sustituirla por cilantro picadito, también puedes cambiar la cebolla por cebolla morada la cual tiene un sabor más suave y delicado.
Rinde 4 porciones

Dignos de una fiesta… Peperonata con Ajos Asados



Tener siempre en la nevera algún tipo de antipasto es algo que puede sacarte de apuros en momentos inesperados, por eso, estos pimentones asados son ideales, los cocinas en un dos por tres y estarán siempre a mano para lo que los necesites,  incluso para vestirse de fiesta y sorprender a esos amigos que terminaron en tu casa de manera imprevista. Acompáñalos con  aceitunas, chorizo, queso manchego, un buen vino tinto y estarás listo para una buena velada. Puedes variar los sabores complementarios añadiendo o cambiando las hierbas que más te gusten, prueba sustituir el perejil por albahaca, le va de manera estupenda a estos pimentones.
Ingredientes
2 pimentones amarillos, 2 pimentones verdes y 2 pimentones rojos asados en la hornilla y pelados (puedes ver la técnica en Pimentones Asados)
1 cabeza de ajos asados
3 cucharadas de aceite de oliva
Perejil liso picadito al gusto
1 ½ cucharada de vinagre balsámico (opcional)
Sal gruesa y pimienta al gusto
Preparación
Pica los pimentones en tiritas y colócalos en un bowl, agrega los dientes de ajos enteros y pelados, el perejil, el aceite, el vinagre si lo usas y condimenta con sal y pimienta. Mezcla todo muy bien y refrigéralo en un contenedor hermético o un envase de vidrio en tu nevera hasta por una semana aproximadamente.
Rinde 6 a 8 porciones

Brochetas caprese


Estas brochetas que gráficamente representan con gracia los colores de la bandera italiana, aunque no en el orden exacto, son la mínima expresión de una ensalada caprese. Originaria de Capri y con denominación de origen, esta ensalada es una perfecta combinación de tomate, queso mozzarella de búfala y albahaca.  Los bocconcinis, unas bolitas de queso mozzarella de búfala del tamaño de un bocado y los tomates cherry son los ingredientes ideales para hacer esta receta para comer sin cubiertos, la cual puedes servir de abrebocas en una velada, de merienda para la oficina o incluir en tu menú de comidas para un picnic. Empaca tus brochetas en una bolsita hermética y estarás listo para disfrutar de ellas en el lugar que más te guste.
Ingredientes
3 tomates cherry
6 bocconcinis de búfala
6 hojitas de albahaca
6 brochetas pequeñas de bambú
Aceite de oliva, orégano en polvo, sal y pimienta al gusto
Preparación
Lava tus tomatitos, sécalos y divídelos a la mitad. Coloca en un tazón los bocconcinis, los tomates, agrega el aceite y sazona con la sal, el orégano y la pimienta. Inserta en cada brocheta la mitad de un tomate, la hoja de albahaca y termina con el queso. Empácalas en una bolsita hermética o en un envase y refrigéralas hasta el momento de servir.
Rinde 1 ó 2 porciones

Una merienda libre de pecados


En esta época de celebración religiosa como es la Semana Santa, en la cual nosotros los cristianos nos restringimos de comer carne por lo menos jueves y viernes santo, podemos disfrutar de exquisitos platos de pescado y mariscos mientras llega el Domingo de Pascua, donde el menú se abre de nuevo con una comida especial en familia para celebrar la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Te traigo en esta entrega, una deliciosa merienda a base de pescado ahumado y que puedes disfrutar viendo una película divina como Chocolat, muy acorde a la época que celebramos. Se trata de unas deliciosas tartines de salmón y lau lau ahumado sobre pan negro pumpernickel  untado con mayonesa alioli y curry, que además puedes comer si estas cuidando tu régimen de alimentación. Si no te gusta mucho el pan negro, el cual es el ideal compañero de estos manjares, puedes cambiarlo por casabe tostadito, quedan riquísimas. Espero que la disfrutes tanto como yo.
Ingredientes
4 rebanadas de pan negro Pumpernickel
80 gr de salmón ahumado dividido en 2 porciones
80 gr de lau lau ahumado dividido en 2 porciones
4 cucharadita de mayonesa de curry
Hojitas  de eneldo fresco
Pimienta al gusto
Uvas verdes y/o rojas
Preparación
Divide cada rebanada a la mitad, puedes cortar 2 en rectángulos para el salmón y 2 en triángulos para el lau lau. Para armar tus tartines, unta cada mitad con 1/4 cucharadita de mayonesa de curry, coloca una porción del pescado sobre cada una, termina con el resto de la mayonesa, pimienta al gusto y unas hojitas de eneldo. Acompaña tus tartines con unas uvas verdes, rojas o una combinación de ambas, y una copita de vino, champagne o una deliciosa limonada.
Rinde 8 tartines

Para caer en tentaciones



Es media tarde y tengo hambre, o más bien tengo una inmensa necesidad de comerme algo dulce y sobretodo rico. ¿Cuántas veces te encuentras en una situación similar? Yo, la mayoría de las veces. Si recurres rápidamente a la panadería más cercana a comprarte el primer dulce que consigas (ni siquiera voy a mencionar la calidad) o, para no sentirte culpable, compras el yogurcito “de frutas”  para remediar tus ansias de comerte un postrecito de merienda. Te daré una alternativa que cumple con todos los requisitos de una apetitosa merienda. Un delicioso yogurt con frutas frescas es, sin duda, el mejor y más saludable reemplazo de un clásico… la crema batida.
Ingredientes
½ taza de yogurt natural descremado de consistencia cremosa
Fruta: puedes elegir entre 5 fresas, ½ ciruela fresca, o una combinación de ellas
Splenda (cantidad que gustes)
Unas gotas de vainilla

Preparación
Mezcla en un tazón tu yogurt natural, la vainilla y el endulzante. Pica la fruta en láminas finas y distribuye un tercio de las mismas en el fondo de un vaso corto, coloca por encima la mitad del yogurt y otro tercio de la fruta picada. Para terminar, agrega el resto del yogurt y la fruta que te queda por encima.
Puedes agregarle, si te gusta, 1 cucharadita de parchita, menta picadita o cualquier otra esencia, especia o fruta que desees, tu imaginación es el límite.
Rinde 1 porción

No es lo mismo, ni es igual… yogurt con frutas


El yogurt industrial de frutas, incluso el artesanal, está hecho, por lo general, a partir de un licuado de futas (enlatadas en algunos casos) mezclado con un yogurt neutro y dulce, con la promesa de un estupendo sabor y trozos de frutas frescas. Pero por sólo unos minutos más de tu tiempo, puedes obtener mucho más con los mejores trozos de fruta jamás vistos en un yogurt comercial y con los sabores que más te gusten.

Elige un yogurt natural cremoso y de buena calidad, descremado, si estás vigilando tu peso, y la fruta fresca de tu elección. El tiempo que necesitarás para hacerlo será el mismo que te llevará picar la fruta  o una combinación de ellas, endulzar tu yogurt y mezclarlo.  
Anímate a cambiarlo, obtendrás un delicioso yogurt “con frutas” en lugar de un corriente yogurt “de frutas”. Y no dejes de contarme qué tal te fue.

Brochetas con Chocolate


Este sencillo postre no es más que una adaptación minimalista de una fondue de chocolate, cuya gran ventajas es no tener que agregar grasa adicional como la crema de leche contenida en la receta original. Por otro lado, es un postre que puedes servir en raciones individuales y, por si fuera poco, llevarte tu chocolate picadito en un tazón de vidrio pequeño a la oficina, lo calientas en el micro y tienes un delicioso final de almuerzo o una espectacular merienda, mientras sigues trabajando.
Ingredientes
2 fresas de medianas
2 uvas grandes
1/4 de mango
1/4 de manzana verde pequeña
2 gajos de mandarina
2 gajos de naranja
1 rodaja de kiwi de 0,5 cm de espesor
21 gr de chocolate semidulce (negro)
2 brochetas medianas de bamboo
Preparación
Mientras derretites el chocolate a baño maría o en el microondas, corta en dos las fresas y las uvas, corta en cubos el mango y la manzana. En dos brochetas de bambú ve insertando cada trozo de fruta de manera alternada para que cada una tenga la misma cantidad de fruta.
Coloca tus brochetas sobre un bello plato y bañalas con el chocolate, decóralo con los dos gajitos de naranja y la rodajita de kiwi además de una ramita de menta.
Si quieres un toque original en tu plato, corta de la rodaja de kiwi una estrella con la ayuda de un cortador de galletas o cualquier otra figura que te guste.
Rinde 2 brochetas

jueves, 29 de septiembre de 2011

Un enrolladito express


De todas las flaquitas que he hecho, esta versión es una de mis favoritas, fácil de hacer y maravillosa para llevar ya que no necesitarás refrigerarla permanente. Empácala en papel encerado de cocina y luego en papel marrón, la amarras con una cuerdita de sisal y listo, una merienda espectacular para llevar a cualquier lugar, la escuela, el trabajo o un día de picnic familiar. Lleva por lo menos una más a la oficina, estoy segura que no podrás comértela sin compartir.

Ingredientes
2 flaquitas (ver receta en básicos)
4 rebanadas de pavo con pimienta
2 rebanadas de queso amarillo o queso manchego (40 gr en total)
8 cuñas de tomates confitados
Aceitunas rellenas para decorar
Preparación
Una vez frías las tortillas, coloca intercalando una rebanada de pavo, otra de queso y luego la última de pavo, coloca las cunas de tomates y enróllalas comenzando por ese lado como si fuera un brazo gitano. Refrigéralas envueltas en papel envoplast hasta la hora de servir o empácalas para llevar.

Pica tus tortillitas en dos porciones y decóralas con las aceitunas. Si las vas a servir como pasapalitos en una velada, pica cada tortilla en 6 rueditas y decora de igual manera. Tus invitados disfrutarán de una opción diferente a la hora de picar.
Rinde 2 flaquitas o 12 pasapalitos







Tomates Confitados... una divina alternativa


Los tomates confitados  tienen una textura más suave y un sabor más delicado que los tomates secos. El sólo contarles cómo hacerlos ya me hace la boca agua, el aroma con que  llenarán tu casa al hornearlos hará de este plato un básico en tu cocina y en tu despensa. Cuando marines tus tomates con la sal y el azúcar para extraer parte del líquido que contienen, agrega la combinación de hierbas y especies que más te guste… ajo y albahaca, tomillo, o hierbas de Provenza y pimienta, o simplemente hacerlos al natural, tu imaginación es el límite. Puedes usarlos para cualquier receta en la que requieras tomates secos. Son deliciosos como parte de un antipasto, con la pasta, el risotto, una ensalada y en unos extraordinarios sandwichs.

Ingredientes
24 tomates
8 dientes de ajos
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
1/8 taza de aceite de oliva
½ cucharada de hierbas de Provenza
Aceite de oliva adicional para la cocción y para almacenarlos (opcional)
Preparación
Pica en cuartos tus tomates, no los peles, retira el corazón con las semillas y descártalas, pela los dientes de ajo y pícalos en tiritas. Coloca tus cuñas en un bowl grande, agrega la sal, el azúcar, el ajo, el aceite, las especias y mézclalo todo muy bien. Cubre tu bowl con papel plástico y refrigéralos por 24 horas.

Transcurrido este tiempo, saca tus tomates y deja que tomen temperatura ambiente. Pasa las cuñas junto con los ajos a otro bowl y descarta el líquido de maceración. Precalienta el horno a 300°F y engrasa ligeramente dos bandejas de hornear, puedes o no forrarlas con papel de aluminio o colocar un silpat sobre ellas, si lo tienes no te hace falta engrasar la bandeja de hornear. Distribuye los tomates, con la piel hacia abajo, sobre las bandejas y sobre ellos, los ajos. Puedes verter opcionalmente un hilito de aceite de oliva antes de meterlos al horno.
Cuece tus tomates por aproximadamente 2 horas, apaga el horno y deja que se enfríen dentro de él. Una vez fríos traspásalos a un envase o frasco hermético, y si lo deseas, agrega un poquito más de aceite de oliva sobre ellos, esto permite que se conserven por más tiempo en tu nevera. Ahora sólo tienes que preparar con ellos tu receta favorita.

Rinde  1 a 1½ frascos medianos (como el de mayonesa) aproximadamente





Una Mousse de Chocolate rica en proteinas


Mi esposo es un chocohólico sin remedio y en 19 años que llevamos juntos, me contagié de su adicción por el chocolate. Pensando en él, y en cómo sacar el mejor partido a nuestra desmedida afición por este preciado manjar, creé esta receta de mouse de chocolate. Es una forma deliciosa de comerlo obteniendo lo mejor de sí, con un mejor balance de ingredientes. Este postre alto en proteínas y bajo en grasas, con una aparente textura sólida, pero fundente al paladar, es una muestra que podemos seguir disfrutando de uno de los más preciados platos de la pastelería mundial. Una receta tan fácil de hacer que cualquier cocinero principiante podrá servirlo después de una deliciosa comida,como un final perfecto.
Ingredientes
180 gr de chocolate semiamargo en chips o en barra picadito
20 gr de proteína de soya
¾ taza de agua caliente
½  cucharadita de gelatina sin sabor
3 claras de huevo
1 cucharadita de café instantáneo
1 cucharada de splenda
2 cucharadas de yogurt natural descremado*
Preparación
Mezcla en una licuadora el agua caliente, el splenda y la proteína de soya unos segundos hasta que esta se disuelva. Agrega la gelatina, el café instantáneo y el chocolate, licúa hasta que todo el chocolate se derrita y la preparación se vuelva una crema sedosa y lisa; espera que enfríe un poco y agrega las claras, acciona la máquina por un minuto hasta que estén bien incorporadas y tengas una mezcla ligeramente espumosa. Pasa la preparación a un bowl, y mezcla el yogurt utilizando un batidor de alambre para distribuirlo bien. Es importante que la mezcla esté a temperatura ambiente a la hora de agregar el yogurt. Por último, reparte la preparación en 4 moldes de ½ taza de capacidad ó 6 tacitas de 3 oz (si quieres bajar de peso) y refrigera tu mouse por lo menos 2 horas antes de servirlo.
tacita de 3 oz.


Truco: si preparas tu mousse con un día de anterioridad, obtendrás un sabor más intenso a chocolate, como resultado de la adecuada infusión de tu ingrediente estrella con los demás ingredientes de la preparación.
*El yogurt natural que uso para esta preparación es cremoso, con la textura similar a la de la crema batida, si utilizas un yogurt líquido tendrás una mezcla menos firme y si utilizas un yogurt firme no tendrás la humedad y cremosidad que necesitas, además de que te será difícil mezclarlo bien con tu preparación, obteniendo pequeñas partículas de yogurt nadando en tu mouse.
Rinde 4  a 6 porciones 

Tomates Cherry Rellenos con Queso de Cabra


Una vez fui de picnic con toda mi familia a celebrar el domingo de Pascua en los jardines de la Universidad Simón Bolívar, en Caracas, y decidimos que cada uno tenía que llevar algo para compartir con los demás, además de llevar el bizcocho que mi abuela siempre hacía para las reuniones familiares, me ingenié para llevar estos pequeños tomates rellenos de queso de cabra, perfectos para comer sin cubiertos como pasapalos. De ahí en adelante se convirtieron en nuestros favoritos y hoy me complace compartirlos con ustedes.


Ingredientes
12 tomates cherry
24 cucharaditas de queso de cabra al orégano (entre 120-150 gr aprox.)
12 rebanaditas de aceitunas negras
Sal y pimienta
Aceite de oliva
Orégano fresco para decorar
Preparación
Lava y corta por la mitad los tomatitos. Con un cuchillo pequeño corta delicadamente la base de cada mitad para que al colocarlos en el plato se mantengan derechos. No descartes las bases que acabas de cortar que servirán de tapitas junto con las aceitunas.
Con una cucharita retira un poco de las semillas para obtener una pequeña cavidad para sostener mejor el queso, salpimienta, rocíalos con aceite y rellena cada mitad con una cucharadita de queso de cabra. Para finalizar coloca una ruedita de aceituna, la tapita del tomate y una hojita de orégano, rocía ligeramente con aceite de nuevo y espolvorea con pimienta.
Rinde 4 porciones

Portobellos al balsámico


Soy una fanática de los hongos, ya sean al ajillo, en vinagre, confitados, rellenos, en un risotto o un una salsa. Este maravilloso vegetal  con un ligero sabor que recuerda a la carne, es tan versátil, sofisticado y con tan pocas calorías, que puede ser un  aliado perfecto en cada comida. Se pueden comer calientes o fríos, lo que los hace el ingrediente perfecto de un plato para llevar, o de un bocadillo entre comidas sobre una tajada fina de pan de campo integral y un poco de queso de cabra. Agrega una deliciosa preparación de hongos a tu lonchera y serás la envidia de tu oficina.

Ingredientes
1 caja de hongos portobellos
1 diente de ajo finamente picado
4 cucharadas de aceite de oliva
3 cucharadas de vinagre balsámico
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Limpia bien tus hongos y rebánalos en láminas gruesas. En un sartén grande, calienta 2 cucharadas del aceite de oliva e incorpora tus hongos, permite que se doren un poco, removiendo de vez en cuando, (si remueves constantemente no podrás dorarlos y soltarán toda el agua que contiene, por lo que terminaras con un producto cocido en vez de dorado). Agrega la sal y la pimienta y el vinagre balsámico, remueve para distribuir bien los sabores y cuécelos hasta que el líquido se evapore casi en su totalidad. Retíralos del fuego, agrega las 2 cucharadas restantes de aciete de oliva y déjalos enfriar. Refrigéralos en un envase tapados hasta por dos semanas.
Rinde aprox 2 tazas
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