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sábado, 3 de diciembre de 2011

Caldo de Res… amor a primera vista



O fondo de res como es llamado en el lenguaje de los cocineros profesionales, es un caldo hecho a base de huesos de lagarto, hueso blanco o cualquier combinación de ellos previamente tostados en el horno, los cuales le aportan un aroma especial y un color dorado obscuro. Recuerdo que fue una de mis primeras clases práctica cuando empecé a estudiar cocina, quedé prendada de su perfume a tal punto que lo hacía semanalmente con la excusa de practicar desenfrenadamente mi nueva actividad. Mi congelador se llenaba de tal manera de envases plásticos contenedores del preciado líquido que pasábamos semanas después comiendo todo tipo de sopa, risotto, salsa o platillo en cuya receta estuviese citado como ingrediente. Este caldo puede hacerse un domingo en casa tranquilamente sin ocupar tanto tiempo, de hecho picar tus vegetales, colocar los huesos encima y llevarlos a un horno muy caliente para tostarlos te llevará 15 minutos de preparación más una hora de cocción, para luego colocarlo todo en una cacerola grande de sopa, cubrirlo con agua y dejar que se cueza por 3 a 4 horas a fuego bajo mientras tú te dedicas a otra cosa. Aunque muchos libros de alta cocina hablan de clarificar el caldo de res, mediante una segunda cocción a la que se le agregan huevos enteros para que al coagularse las claras atrapen todas la “impurezas” que flotan en él y obtengas un caldo perfectamente cristalino parecido al jugo de manzana estadounidense, la realidad es que en muchos restaurantes no se cumple el proceso de clarificado y a decir verdad, yo ya no lo hago en casa y sigo preparando mis recetas con este rico caldo sin verse afectados el sabor ni la calidad de mis platos, por lo tanto ese será un proceso que te explicaré más adelante para tu cultura general y seas tú el que decida si llevarlo a cabo.
Ingredientes
1, 5 Kg de huesos de res*
1 cebolla grande
1 zanahoria grande
1 tallo de celery con sus hojas
1 tallo de ajo porro completo
1 tallo de cebollín completo
2 dientes de ajo enteros
Unas ramitas de perejil
10 granos de pimienta negra entera
1 hoja de laurel
2 cucharadas colmadas de pasta concentrada de tomate
3 litros de agua
*Usa una mezcla de huesos de res de ser posible que tengan algo de carne aún adherida, yo por ejemplo uso huesos de lagarto y chuleta de res y en algunas ocasiones también lo que llaman hueso blanco, aunque este último por lo general no trae restos de carne. A veces solo uso huesos de lagarto y los compro como ossobuco o lagarto con hueso  retirando parte de la carne que uso para otras preparaciones.

Preparación
Precalienta el horno a 425°F y pica toscamente todos tus vegetales. Sobre una bandeja de hornear coloca la cebolla, el celery, el ajo porro, el ajo, las zanahorias y extiéndelos a lo largo de la misma como en una especie de colchón sobre los cuales irás colocando los huesos de res a medida que los vayas frotando con la pasta concentrada de tomate, hornea tus huesos por 1 hora volteándolos a la mitad de la cocción. Una vez dorados traspasa todo a una cacerola grande y cúbrelos con el agua, agrega el cebollín, la hoja de laurel, el perejil y los granos de pimienta, lleva al primer hervor a fuego fuerte para luego bajar la temperatura al mínimo y dejar que se cueza tu caldo por 3 a 4 horas destapado. Ve retirando de vez en cuando toda la espuma que pueda formarse en la superficie con la ayuda de un cucharón o espumadera.
Una vez listo, cuélalo apretando bien las verduras contra el colador para extraer de ellas el máximo de líquido, permite que se enfríe y llévalo por una noche a la nevera, antes de congelarlo o utilizarlo en tu receta, retira toda la grasa solidificada en la superficie. Congela tu caldo en envases herméticos de diferentes tamaños, para 1 taza, dos tazas o medio litro y también puedes hacerlo en una hielera y disponer de el en cubitos para cuando lo necesites. Si usas el método de la hielera, es recomendable que una vez congelados los saques de las mismas y los almacenes en bolsas herméticas dentro de tu congelador.
Rinde 6 a 8 tazas de caldo
Truco: verás muchas recetas de caldo de res en el cual ponen un saquito llamado bouquet garní lleno de hierbas aromáticas como tomillo, romero entre otras. Compartiré contigo una enseñanza de mi profesor de cocina, si te restringes de colocarlo durante la cocción de tu caldo obtendrás un fondo neutro al cual podrás perfumar después con la hierba o especia que necesites en el momento de utilizarlo en tu receta. Así cuando lo necesito para una sopa de cebolla lo puedo perfumar con tomillo y nuez moscada; y si lo uso para un risotto de hongos los puedo aromatizar con romero o alguna otra hierba o especia. 

jueves, 29 de septiembre de 2011

Caldo de Mariscos… un tesoro en el congelador


Para incrementar nuestras herramientas como cocineros es de mucha utilidad aprender primero cosas básicas que mejoraran y llevaran a otro nivel nuestros platos finales, el objetivo de cualquier caldo, si te tomas el trabajo de prepararlo, es enriquecer potenciando los sabores y dándole profundidad a tu receta. Inténtalo y verás recompensado el esfuerzo de tu trabajo, además de que muchos de ellos son realizados con ingredientes como huesos y conchas que seguramente descartarías sin tener el conocimiento para  aprovecharlos. Con este caldito de mariscos hecho a partir de las conchas y cabezas de tus camarones o langostinos puedes realizar muchísimas recetas desde una rica crema de mariscos, una sopa fosforera, risottos, paellas, además de salsas y muchos más. El truco para tener siempre de este aromático fondo en tu congelador es aprovechar el día que llegan frescos a tu mercado de costumbre, comprar una cantidad considerable de camarones, pedir ayuda a una persona amiga o a un familiar para pelarlos si lo prefieres y preparar una gran olla de caldo con las conchas, para luego de haberse enfriado dividirlo en porciones y congelarlo, así otro día que lo necesites lo tendrás a mano y si ya no te quedan camarones limpios no importa porque puedes comprarlos ya limpios y utilizarlos en tu receta. Otra solución que aplico, sobre todo cuando no puedo disponer de tanto tiempo y de dinero extra para compra una gran cantidad, es que cada vez que compro camarones enteros, los pelo y todas esas conchitas las voy guardando en una bolsa en el congelador, cuando ya tengo una cantidad considerable o se me ha agotado mi fondo de mariscos, simplemente las descongelo y preparo más caldo. Espero que disfrutes del sabor de esta sencilla receta como yo he disfrutado de compartirla contigo, no dudes en escribirme si tienes alguna duda o sugerencia que a tu criterio pueda mejorarla para beneficio de todos.
Ingredientes
1 kg de conchas y cabezas de camarón o langostinos
1 zanahoria grande
3 tallos de celery, 2 de ellos despojado de las hojas
2 tallos de perejil liso
1 ajo porro grande
3 dientes de ajo
1 cebolla mediana
2 ajíes dulces
150 ml de brandy
150 ml de vino blanco seco
2 litros de agua
2 hojas de laurel pequeñas
10 a 12 granos de pimienta negra entera
2 cucharadas de pasta concentrada de tomate
4 cucharadas de aceite de oliva
Un poquito de sal y pimienta molida
Preparación
Escurre bien las conchas de tus camarones para que no agreguen agua a la olla al momento de dorar las conchas. En una olla grande para sopa, calienta el aceite de oliva pica toscamente tus vegetales e incorpóralos al aceite, saltéalos durante un par de minutos y agrega las conchas de los camarones, remuévelos para mezclarlos con tus vegetales y permite que se cocinen hasta que cambien de color, una vez en este punto agrega la pasta de tomate, un par de minutos después agrega el brandy y cuece todo hasta que se haya evaporado casi en su totalidad, incorpora el vino permitiendo que también se evapore un poco y después el agua y las especias. Cuece tu caldo por aproximadamente 45 minutos a fuego medio y con la olla destapada, retirando ocasionalmente la espuma que se forme en la superficie.



Una vez terminada la cocción, cuela el caldo apretando tanto las conchas como los vegetales contra el colador para extraer la mayor cantidad de líquido y sabor posible. Deja que se enfríe para luego dividirlo en las porciones que quieras y congelarlo o utilizarlo de inmediato en la preparación de una receta.
Rinde aprox 1,5 litros

Caldo de Pollo


“Caldo mágico” lo llamaría yo… las propiedades de este sustancioso caldo están más que comprobadas a lo largo de la historia. Qué mejor que un caldo de pollo para la gripe, para el que sufre del estómago o para el mal de amores, además de ser, otras cosas, el “comodín” de casi todos los cocineros a la hora de preparar un platillo espectacular. Ya sea como ingrediente de una preparación o solito con cilantro, esta es la receta, del que para mí, es el rey de los caldos.
Ingredientes
1 kg de huesos de pollo (carapachos, cuellos y alas)
1 cebolla picada en cubos grandes
1 tallo de cebollín picado
1 tallo de ajo porro completo (partes blancas y verdes), picado
1 zanahoria grande picada en cubos
1 tallo de célery con sus hojas, picado
2 dientes de ajo aplastados
1 hoja de laurel
8 ó 10 granos de pimienta negra entera
3 a 4 granos de guayabita entera
Un poquito de sal
Unas ramitas de perejil liso
Agua suficiente
2 cucharadas de aceite de oliva
Preparación
En una cacerola grande calienta el aceite de oliva, agrega tus verduras picadas y dóralas ligeramente, esto aportará sabor y color a tu caldo; agrega los huesos, la pimienta, la guayabita, el laurel y agua suficiente hasta cubrir unos cuatro centímetros por encima todos tus ingredientes. Por último, agrega un poquito de sal, tápalo y deja que rompa el hervor. Una vez hirviendo, destapa tu caldo y déjalo cocer por alrededor de 3 horas a fuego medio alto, retirando todas aquellas impurezas que veas en la superficie, cada cierto tiempo. Es importante no añadir más sal porque él se va reduciendo durante la cocción y no queremos que quede salado y que luego también sale de más las otras preparaciones donde lo vayas a necesitar. Particularmente, no acostumbro poner ningún otro tipo de hierbas o condimentos a la hora de hacer mis caldos, porque prefiero agregar mis distintos sabores según la preparación para lo que lo necesito, como por ejemplo, agregarle tomillo cuando lo caliento para incorporarlo a mi risotto de hongos.


Si sientes que tu caldo se ha reducido muy rápido, agrega un poco más de agua y baja el fuego. Una vez listo déjalo enfriar, cuélalo sobre un bowl (yo utilizo sobre el colador una tela fina para obtener un caldo más transparente) aplastando las verduras con el dorso de una cuchara para obtener todo el líquido posible y refrigéralo por lo menos 12 horas antes de congelarlo, eso te permitirá retirar los cúmulos de grasa que suban a la superficie y tener un caldo más ligero.


En cuanto al rendimiento de esta receta varía según el tiempo de cocción, la cantidad de agua agregada desde el principio y la fuerza del fuego que utilices al coserlo, pero, en general rinde de 1 a 1,5 litros de caldo.
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