Mostrando entradas con la etiqueta al sartén. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta al sartén. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de marzo de 2012

Filet Mignon con Champiñones al Oporto… alianza Franco-Portuguesa



Shhh!!!  Me atrevo a decirte que son pocos los cocineros que no tienen como objetivo alguna vez en su vida lucirse con un plato que incluya el filet mignon, pero no se lo digas porque probablemente lo guarde en secreto. Si bien este es el corte de carne más blando, lujoso y relacionado con la alta cocina del mundo, en especial la francesa, no deja de ser un clásico de bistró servido con las tan populares papas fritas, de las cuales hoy se discute su origen. Envueltos o no en tocineta, los medallones de lomito se prestan para combinarlos con infinidad de ingredientes en ricas salsas que puedes hacer rápidamente en el sartén al momento de cocinarlos. Lo único importante que debes tomar en cuenta para prepararlos con éxito es dorarlos relativamente rápido, retirarlos y mantenerlos calientes en un horno a temperatura media por unos minutos, mientras preparas la salsa en el sartén donde los doraste. Seguramente te pasará como a mí, tendrás que practicar unas cuantas veces, pero luego podrás lucirte con cualquier invitado a comer en tu casa y, en el mejor de los casos, no tendrás que estar 24 horas en la cocina para servirle un banquete espectacular. Acompáñalos con una ensalada verde y unas ricas batatas gratinadas que te darán tiempo de echarte un bañito y arreglarte mientras se cuecen en el horno,  para luego sólo dedicarte a la carne sin estar pendiente de otra hornilla en la cocina.
Ingredientes
4 medallones de lomito de entre 180gr a 200gr cada uno
200gr de champiñones cortados en láminas delgadas
1 cebolla pequeña picada en cuadritos lo más pequeños posibles
½ taza de vino de Oporto
½ taza de caldo de res
2 cucharadas de mantequilla + 2 cucharadas de mantequilla muy fría (helada)
Aceite vegetal para dorar la carne
Sal y pimienta al gusto

Preparación
Unos 15 a 20 minutos antes de cocer tu carne, retira los medallones de la nevera y de la envoltura plástica, colócalos en un plato sobre unas 3 a 4 hojas de papel de cocina y luego cúbrelos con un par de hojas más de papel, presionándolas ligeramente sobre la carne para que se adhieran a la superficie. Déjalos así con el papel a temperatura ambiente para que pierdan el frío de la refrigeración y para que el papel absorba toda la humedad que tengan, este proceso te ayudará a obtener un buen dorado de la carne al momento de la cocción y no bajará en exceso la temperatura de tu sartén al colocarlos en ella. Por otro lado, enciende el horno y deja que caliente todo este tiempo para tenerlo a punto al momento que lo requieras para mantener la carne caliente, la otra opción que puedes usar es calentar muy bien una bandejita de horno o un plato en el microondas, una vez lista la carne colócala sobre el plato caliente y tápalo con papel aluminio, resérvalo en un lugar cercano al calor de la cocina.
Transcurrido este tiempo, coloca al fuego un sartén grande y permite que se caliente muy bien por unos minutos a fuego medio alto, mientras tanto retira todos los papeles de cocina de tus medallones, sazona con sal y pimienta y úntalos con un poco de aceite por ambos lados, por otro lado disuelve la maicena en el caldo de carne frío y resérvalo hasta el momento de usarlo. Ya lista la sartén, agrega un poquito más de aceite y coloca tus medallones tratando de no llenar demasiado tu olla, si la que usas es pequeña tendrás que dorar tu carne por tandas, debe quedar un buen espacio entre uno y otro para que no baje mucho la temperatura y se cuezan en vez de sellarse y dorarse, deja que la carne dore por unos 6 a 8 minutos por lado sin moverlos de sitio ni estar levantándolos constantemente para ver su color porque la manipulación hará que la carne suelte sus jugos en vez de retenerlos una vez más, afectando el proceso de dorado. Pasados estos minutos, dale la vuelta a tus medallones y una vez más dóralos por el otro lado sin tocarlos. Ya lista la carne retírala del sartén y resérvala caliente con cualquiera de los métodos que te describí anteriormente. 
Pon de vuelta el sartén al fuego (sin limpiarla), baja ligeramente el fuego agrega 2 cucharadas de mantequilla y luego la cebolla picadita, con la ayuda de la cuchara de madera y gracias a los jugos que suelta la cebolla te será muy fácil ir raspando todos los restos de carne que hayan quedado pegados en el fondo, los cuales llenaran de sabor tu salsa, deja cocer la cebolla hasta que este ligeramente transparente, ahora agrega los champiñones y saltéalos ligeramente, incorpora el vino de oporto y cuece todo hasta que casi se hayan evaporado todos los líquidos del sartén. En este punto agrega el caldo, sal, pimienta y termina de cocer tu salsa hasta que espese ligeramente, ya con la consistencia deseada retírala del fuego.
Agrega una cucharada de mantequilla helada a la salsa en el sartén removiendo constantemente hasta que se disuelva y se incorpore totalmente, seguido, agrega la cucharada restante de mantequilla helada y repite el proceso, eso le dará a tu salsa cuerpo, brillo y una textura sedosa sin necesidad de agregar harina. Una vez lista solo tendrás que rectificar la sal, servir tus medallones en los plato o la bandeja de servicio y bañarlos con esta rica salsa oscura de vino y hongos.
Rinde 4 porciones

jueves, 29 de septiembre de 2011

Roast Beef


Me encanta comer roast beef, tener siempre a mano en la nevera es una manera sana de tener algo con que llenar mis ojos y mi estómago rápidamente. Cansada de comprarlo en las charcuterías se convirtió en una obsesión aprender a hacerlo. Miraba las revistas y libros de cocina llenos de fotografías de ese trozo de carne perfectamente caramelizada por fuera y roja por dentro junto con sus diferentes métodos de cocción, al horno, al grill, bajo el rostisador en fín un sin número de formas y por si fuera poco había que tomar la temperatura interior para saber si estaba en su punto perfecto de cocción, terminó intimidándome. Pero mi pasión por la comida logró vencer el miedo y ahora siempre tengo a mano unas rebanadas en mi nevera. Esta mi receta:

Ingredientes
1 roast beef de lomito o ganso de 2 Kg aprox
1 cebolla morada en julianas finas
1 cebollín en rueditas
4 ó 5 dientes de ajo grandes
2 a 3 ramitas de romero fresco
2 a 3 ramitas de tomillo fresco
1 ají dulce picadito
¼ cucharadita de orégano molido
¼ cucharadita de laurel molido
1 ½ cucharadas de salsa inglesa
1/8 cucharadita de pimienta negra molida
1/8 cucharadita de pimienta dulce (guayabita) en polvo
1/8 cucharadita de canela
1/8 cucharadita de comino
1/16 cucharadita de clavo molido
1 cucharadita de mostaza a la antigua (o cualquier otra)
3 cucharadas de aceite de oliva
½ litro de vino tinto seco
2 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharaditas de sal gruesa
Aceite de canola para dorar el roast beef
1 bolsa grande con cierre hermético tipo click

Preparación
En un mortero coloca los dientes de ajo junto con la sal gruesa, tritura hasta lograr una pasta con el ajo, incorporado un poquito del aceite de oliva, agrega al mortero el romero, el tomillo y el ají dulce y sigue triturando hasta romper el resto de los ingredientes. Una vez lista esta mezcla agregarle los demás condimentos junto con la mostaza y el resto del aceite de oliva y mezclar muy bien. Coloca el roast beef en la bolsa con cierre hermético, agrega la cebolla en juliana, la pasta marinada del mortero, el cebollín y el vino, cierra la bolsa y masajea la carne para incorporar bien la marinada y que cubra toda la carne. Deja marinar en la nevera por 24 horas.
Saca el roast beef entre 1 hora y hora y media antes de dorarlo para que pierda el frío de la nevera y este más o menos a temperatura ambiente.


Calienta un sartén de hierro o un budare agrega un poquito de aceite de canola y comienza a dorar el roast beef a fuego medio hasta que esté dorado casi negro por todos los lados. Sabrás que está listo, oscuro por fuera y entre rojo suave y rosado por dentro, cuando al introducir una varilla de metal hasta el centro de la carne, esta salga apenas tibia, es decir entre 44 a 55 grados centígrados si usas un termómetro para carnes.

Deja enfriar completamente la carne y refrigérala preferiblemente por lo menos 4 horas antes de cortarla en rebanadas. Mientras más tiempo de refrigeración tenga, más fácil se te hará para rebanarla finamente con un cuchillo preferiblemente de sierra como el de pan. Almacena tus rebanadas en un envase hermético en tu nevera. No volverás a pasar hambre.
Rinde 10 a 12 porciones.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Entradas populares

gracias por tu visita

FeedBurner FeedCount